domingo, 25 de septiembre de 2011

EL REY


Yo soy el Rey
Y gobierno mis dominios despóticamente.
A nadie he de rendir cuentas
Ni nadie habrá de pedírmelas;
Nadie discutirá mis acciones
Y mi palabra es ley.

Yo soy el Rey,
Y domino mi reino tiránicamente.
Yo mando sobre ejércitos
Que por mí habrán de morir;
Ni una oración habré de rezar por ellos,
Pues para ellos soy Dios y Dios es la ley.

Yo soy el Rey,
Y mantengo mi poder a mi entera voluntad.
Nada en mis tierras se me resiste
Y, si lo hace, por las armas rindo ya;
No entiendo de Piedad ni de Clemencia,
Pues no sé de tal ciencia que no sea mi ley.

Yo soy el Rey,
Y tú, maldito corazón infame,
Harto me tienes de tanto Dolor y Sufrimiento.
Vil cobarde que te escondes en mí mismo
Y de mi gobierno te escapas, traidor!;
A ti ahora te sojuzgo bajo mi mando
Y encarcelo bajo siete llaves
Y bajo siete candados tus esbirros los Sentimientos
Yacen ya amordazados
Porque sufrir no quiero
Y lo que quiero es ley.

Yo soy el Rey,
Y de mi pecho te he arrancado con mis manos.
Nada te consiento si no latir
Para arañar segundos de vida
A este cruel Destino que es el vivir;
No habré de escuchar tus lágrimas plañideras
Ni tus cantos de sirena que me lleven  ala perdición
Una vez más…
El Dolor no es mi ley.

Yo soy el Rey,
Y gobierno mis dominios despóticamente.
Gobierno ya todos mis dominios…
Tiránicamente.

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